Ana Alfonsina Mora Flores[1]
Mi experiencia en estos tiempos pandémicos ha pasado por varios momentos. En primera instancia, no había otra opción más que fluir con la corriente y terminar todos los pendientes adaptándonos a las nuevas formas de interacción al dar clases, tomar seminarios, leer, seguir investigando y tratar de escribir. Ante el caos, uno de los cambios que percibí en mí fue un cansancio físico y mental mayor que el acostumbrado. Mi nivel de concentración al tratar de escribir era casi nulo; en mi caso, los seminarios doctorales no han parado, por lo cual las “vacaciones” fueron casi inexistentes a pesar de que la universidad para que la trabajo sí respetó ese periodo.
El aislamiento que parecía un ambiente ideal para la escritura se convirtió en una forma de vida poco fructífera. Sin embargo, conforme el tiempo pasaba las ofertas de cursos y talleres en línea incrementaron, abriendo oportunidades para “asistir” a conferencias, seminarios y conversatorios en distintas partes del mundo que contribuyen también a la investigación que estoy llevando a cabo. Por otro lado, tuve un mayor acercamiento con las artistas porque gracias a las posibilidades virtuales, el contacto ha traspasado las barreras geográficas con algunos países de Latinoamérica; con esto, se han conformado o reforzado redes para seguir trabajando en colectividad por ahora en línea pero quizás en un futuro de manera presencial.
Otra ventaja personal es que este tiempo me ha servido para organizar mejor mis tiempos, es decir, de manera sistemática, puesto que en medio del caos sin una agenda es muy fácil perderte y no hacer nada. Es así como este episodio me ha hecho reflexionar sobre todo el tiempo que pasamos sin estar conectados, la importancia de la movilidad, la importancia de esos “tiempos muertos”, de esos traslados del trabajo a casa o de Puebla- México que me daban esas pausas necesarias para generar ideas, reflexiones para después trasladarlas al papel. De repente fue como estar en un loop. Pero ahora, a pesar del ambiente de incertidumbre que aún persiste, me parece que hay más herramientas y modos de hacer para retomar todo y no caer en la locura.
[1] Pianista y profesora en la Universidad de las Américas Puebla y UMPAC. Combina actividad pedagógica y conciertos, acompañando y participando en eventos relacionados con la música contemporánea y experimental